El superalimento mallorquín que convierte un subproducto en salud y sostenibilidad
El Clúster de Biotecnología de las Islas Baleares (BIOIB) da la bienvenida a Manduca Proteína como nuevo socio. Esta innovadora empresa mallorquina transforma lo que antes era un residuo industrial en un alimento natural, funcional y con múltiples beneficios nutricionales.Convertir lo que antes era un residuo industrial en un alimento natural y lleno de beneficios nutricionales. Ese fue el reto —y la inspiración— que llevó al químico mallorquín Bernardo Cifre a fundar Manduca Proteína.En su búsqueda, encontró valor donde otros veían desecho: el germen de la semilla de algarrobo, una parte minúscula que normalmente se descarta tras extraer la goma de algarrobo (E410), usada como espesante en la industria alimentaria. Lo que parecía un subproducto sin valor resultó tener un contenido proteico excepcional y un perfil nutricional ideal para una dieta equilibrada.

De subproducto olvidado a ingrediente del futuro
La visión de Cifre fue clara: convertir este subproducto local y desaprovechado en una fuente de proteína vegetal sostenible, saludable y apta para todos los públicos. Así nació Manduca, una proteína vegetal deshidratada 100 % germen de algarrobo, sin aditivos, sin gluten, sin soja y sin alérgenos. Un solo ingrediente, muchas posibilidades.Y todo desde Mallorca, apostando por el kilómetro cero, la economía circular y el cultivo del algarrobo, una especie mediterránea que no necesita riego ni pesticidas, y que mejora el suelo donde crece. Manduca no solo es un alimento funcional, es un ejemplo de cómo la innovación alimentaria puede ser también regenerativa y local.
Una proteína vegetal que lo tiene todo
El resultado es un producto único en el mercado: un granulado deshidratado 100 % germen de algarrobo, con un perfil nutricional que lo convierte en un auténtico superalimento vegetal.Con más de un 60 % de proteínas de alta calidad, Manduca destaca por su perfil proteico superior a muchas legumbres de referencia, incluyendo la soja o el guisante. Esta riqueza nutricional lo convierte en una excelente opción para deportistas, personas con dietas vegetarianas o veganas, y quienes buscan mejorar su salud metabólica o controlar su peso.Pero no solo es proteína: su elevado contenido en fibra contribuye al bienestar digestivo, ayuda a regular el tránsito intestinal y aporta saciedad. Además, su bajo contenido en grasas y en carbohidratos simples lo convierte en una opción muy interesante para personas con diabetes, intolerancias alimentarias o que simplemente buscan comer de forma más consciente y equilibrada.
Sostenibilidad y proximidad: del campo mallorquín al plato
Manduca Proteína no solo destaca por lo que lleva dentro, sino también por cómo se elabora y dónde. Toda la producción se realiza en Mallorca, utilizando algarrobos autóctonos, cultivados sin riego, fertilizantes ni productos químicos, lo que reduce drásticamente la huella hídrica y ambiental. El algarrobo es, de hecho, uno de los árboles más sostenibles del Mediterráneo: resiste la sequía, mejora la calidad del suelo y captura carbono.La empresa trabaja bajo un modelo de kilómetro cero, aprovechando recursos locales y minimizando el transporte, lo que no solo reduce las emisiones, sino que también reactiva la economía rural de las Islas Baleares. A través del uso inteligente de un subproducto como el germen —antes destinado a desperdicio o a uso industrial menor—, Manduca Proteína convierte un residuo en una oportunidad: una proteína local, funcional y sostenible.
Cocinar sano nunca fue tan fácil (ni tan completo)
Manduca llega a la cocina con la sencillez de lo bien hecho. Se presenta en forma de granulado seco, que se conserva fácilmente y solo necesita hidratarse con agua durante una hora. Al absorber el líquido, imita la textura de la carne picada, lo que permite utilizarla como base en una amplia variedad de recetas: tacos, canelones, albóndigas, hamburguesas o incluso en platos tradicionales mallorquines como el frit vegetal.Su sabor neutro la convierte en un ingrediente extremadamente versátil, capaz de absorber los aromas y especias del plato en el que se incorpora, lo que abre la puerta a una cocina creativa, saludable y sostenible.Además, al estar elaborada con un único ingrediente, es fácil de digerir y adecuada para personas con alergias, intolerancias o restricciones alimentarias. Su alta proporción de proteína vegetal y su elevado contenido en fibra, combinados con un bajo nivel de grasas y azúcares, la hacen ideal para quienes buscan una alimentación equilibrada sin renunciar al placer de comer. Ya sea en una dieta vegana, sin gluten, deportiva o diabética, Manduca se adapta con naturalidad y aporta valor real al plato.
Manduca no es solo una proteína vegetal: es una forma de comer más simple, más limpia y más conectada con el entorno.